La propaganda decia que Pablo fue lentamente cayendo en las garras de Mariana. Decia también que todo empezo cuando ella dejo su cepillo de dientes en la casa de él...
La experiencia me dice que se han desarrollado nuevos metodos, metodos que no incluyen cepillos ni otros elementos de higiene personal, pero que igualmente derivan en lo mismo: El inocente raton muerde el queso de la trampera.
Asi es, y aunque a veces pueda ocurrir que el pequeño raton descubra que esta cayendo en una trampa, también suele ocurrir que al raton le gusta el tostadito los sabados antes del futbol, los alfajorcitos de maizena para esas hambrientas tardes de trabajo, esos "¿No comiste? veni que te hago algo y comes mientras miras el partido" de domingo al mediodia-tardecita.
El raton se debate e intenta retrasar las decisiones, pero lo mas probable es que el pobrecito, mientras se consuela diciendo que peor seria morir siendo almuerzo de un gato, decida morir con un sonrisa en la cara y el queso en el estomago. O los alfajorcitos de maizena.
En fin, son cosas que se me ocurren, no me hagan caso.
martes, octubre 23, 2007
Sutil cepillo de dientes
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3 comentarios:
aaaahhhh me conmovió! jaja, si es así voy a tener que aprender a cocinar, pero...creo que en mi caso el ratoncito satisfecho soy yo porque el que hace comidas ricas es Marce (mi novio)...
Muy bueno el último párrafo, tiene una frase genial...
jajja..bueno, pongase feliz entonces...y hagale de comer de vez en cuando ud. tmb...(que sutiles somos las mujeres, vio?)jejje..adios
Pero.... no entiendo...
¿No era, justamente eso, lo que mas querías en el mundo... o yo entendí todo al revés?????
P.D.: ¡Quedáte con la chica y los alfajorcitos de maizena!!!!
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